martes, 23 de enero de 2018

El dron (relato para Solo Novela Negra)

https://solonovelanegra.com/el-dron/

Era una morena potente, de esas que cuando analizas sus curvas piensas en que te perderías dentro de ellas olvidando por completo la razón. De esas mujeres intensas que parecen dejar huella en cuanto devuelven la mirada, o al menos eso era lo que me parecía a mí cada vez que pasaba por su lado.
Tenía la manía de salir a trabajar al jardín en pantalón corto, muy corto, incluso en invierno, y lo hacía para que sus piernas pasaran un poco de frío y se tonificaran los muslos. Sobrepasaba los 30 con creces y se cuidaba mucho. Así lo comprobé al verla correr por el campo que rodeaba nuestras fincas. Hacía abdominales, flexiones y todo tipo de ejercicios para mantenerse en forma. Era muy activa, sonreía constantemente y nunca la vi con el ceño fruncido ni el gesto hosco. Lo único que me extrañaba era no verla salir a trabajar, pues apenas faltaba en su domicilio. Deduje por tanto, que lo haría desde casa. Era una villa costosa y no parecía tener pareja que le ayudara a sufragar los gastos.
La vi por primera vez al comprar mi vivienda. Según pasé por delante me quedé asombrado por su belleza, su escultural cuerpo y esa forma de mirarme. Vivía apenas a cien metros y no había más vecinos alrededor, estábamos solos en aquella colina. Era todo tan tentador…

lunes, 20 de febrero de 2017

Entrevista radiofónica a Alicia M. Conde (nieta de Pedro Conde Magdaleno).

Entrevista radiofónica a Alicia Mabel Conde, nieta de Pedro Conde, diplomático que, junto con Sigifredo Antonio Bazán, intentó sacar a José Tuñón y Pedro Cepeda en un baúl diplomático, retando al mismísimo Stalin:

¿Por qué huyen en baúles los asilados españoles en la URSS?
Pedro Conde Magdaleno


http://yourlisten.com/Maria.Herminia.Grande/alicia-mabel-conde-18-02-17-convenio-lt3-am-680

miércoles, 15 de febrero de 2017

García Márquez y su viaje por los países socialistas.

Portada del libro de G. García Márquez.
Aún estoy tratando de digerir la noticia que me llegó ayer desde el otro lado del Atlántico.

La magia de Internet, de las redes sociales y la capacidad de comunicación llegaron al clímax cuando, de pronto, recibo un correo alertándome del descubrimiento de un par de párrafos escrito por el premio Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez. Según lo recibí lo devoré tan velozmente que tuve que respirar varias veces y contenerme para no propagarlo a los cuatro vientos.

Allá por el año 1957, Gabo, junto a dos colegas periodistas quisieron experimentar en sus propias carnes qué es lo que se sentía tras aquella "Cortina de hierro", tal y como él mismo denominó al "Telón de acero". Y tal fue su decepción que lo plasmó en 84 páginas en las que se palpa una visión muy crítica sobre el estilo de vida de la Unión Soviética postestalinista. Lo que no se entiende es que años más tarde no criticara el régimen castrista de Cuba.

En ese libro llamado «De viaje por los países socialistas. 90 días en la "Cortina de hierro" », habla en la página 49 de los españoles que encontraron a lo largo del viaje y, en concreto, de varios "niños de la guerra". Pero la sorpresa me dejó perpleja cuando leo en la página 50 la siguiente frase: